¿Qué es la zonificación?
La zonificación divide el almacén en áreas específicas para garantizar, por ejemplo, que los artículos más frecuentes se coloquen de manera que sean más accesibles, o que las categorías de producto con un proceso de manipulación particular se coloquen en una zona específica del almacén. Tanto si está pensando en la apertura de un nuevo almacén como si pretende optimizar las operaciones en su almacén actual, analizamos algunos conceptos básicos de utilidad.
¿Cómo se realiza una zonificación?
La zonificación del área disponible del almacén se puede realizar en función de varios parámetros, lo cual es fundamental para optimizar la eficiencia y la productividad en las operaciones de almacenamiento. Uno de los parámetros clave es la manipulación de los productos, ya que es importante colocar los artículos más frecuentes de manera que sean más accesibles, lo que agiliza el proceso de preparación de pedidos. Asimismo, la disponibilidad de los productos también juega un papel importante en la zonificación, ya que aquellos que tienen una alta rotación deben estar ubicados en áreas de fácil acceso.
La importancia de la zonificación para optimizar su almacén
La zonificación del almacén ayuda a organizar y en consecuencia reduce tiempos tanto en la preparación de pedidos como en su expedición. Entre las múltiples ventajas con las que cuenta, destacamos las siguientes:
Reducción en los tiempos de carga/descarga
Optimización de las operaciones de almacén
Reducción de accidentes personales y daños a las cargas e instalaciones
Aprovechamiento del espacio
En resumen, la zonificación del almacén es una herramienta fundamental para optimizar las operaciones y mejorar la eficiencia en el manejo de inventario. Al organizar el espacio de manera adecuada, se reducen los tiempos de preparación y expedición de pedidos, se optimizan las operaciones, se reducen los accidentes y daños, y se aprovecha al máximo el espacio disponible.
Tipos de zonificación
Además de la zonificación, existen otros principios que influyen en la clasificación y consecuente colocación de productos en el almacén. Enumeramos algunas que tienen en cuenta el tipo y características de la mercancía:
Por grupos de familias
Productos con características similares, como, por ejemplo, con un método de almacenamiento común o un mismo soporte de carga, se colocan uno cerca del otro. En un almacén de muebles, se agrupan productos similares, como sillas de madera o metal, para una gestión eficiente.